Comunicado:
Feliz año les deseo a todos los aficionados a la exploración urbana y también a todo aquel que se ha pasado a revisar el blog, escribo esta entrada agradecer todos los correos electrónicos y comentarios apoyando el proyecto, y también quiero disculparme por haberlo dejado de lado; los tiempos están difíciles y eso por eso que no me he podido dedicar a seguir desarrollando el proyecto, son las 23:57 PM de uno de los últimos días del mes de febrero que pronto se acabará al igual que este día 26 de febrero del año 2013, estoy sentado en el comedor de mi casa dedicándome a escribirles a todos quienes quieran leer y saber más sobre este proyecto:
El proyecto "Óxido Austral" nace a finales del año 2010 desde las raíces de un largo tiempo de oscuridad en mi vida en la ciudad de Santiago.
Presentación e Historia:
Me llamo Jorge Delgado, soy guionista de cine y de televisión, actualmente trato de darme ánimos para terminar mi tesis y recibir el título, por ahora mi profesión más real y completa es ser “Explorador Urbano”. Mi alias de internet es “Skinny George” Nací y me crié en la ciudad de Santiago, paralelamente también adopté como ciudad materna “Talca” (específicamente el pueblo “San Clemente”) y como ciudad paterna “Valdivia”, explorando, jugando, llorando, nadando, viajando, viajando, patiperreando y patiperreando, me encontré desde chico varios lugares abandonados que siempre me llamaron la atención, a veces le preguntaba a la gente si sabían algo sobre aquellos lugares, algunos sabían y otros no. Siempre quise ir a conocer aquellos lugares pero como siempre andaba viajando con mis viejos, tenía que estar al lado de ellos y no podía ir. En el año 2010 me puse a mochilear con amigos y descubrí esta nueva forma de viajar mucho más libre, ese año me atreví a salir más hacia pueblos aledaños en cada región que me encontraba (sin embargo con mis viejos igual conocí muchos pueblos y todas las regiones continentales de Chile cuando era más chico) también me atreví a recorrer la región chilena que en mi opinión es la más difícil de explorar, “Santiago”. Una herramienta útil para hacerlo es la bicicleta. Andar en bicicleta es como ser invisible, ni los autos ni los peatones te toman en cuenta. Aprovechándome de esto, comencé a pedalear hacia lugares santiaguinos que nunca me había atrevido a visitar por todo lo que la gente dice y por todo lo que mis viejos parlotean de las noticias. De esta forma he conocido gran parte de Santiago y aún me falta mucho más, fue en se entonces que descubrí varios lugares abandonados aquí en mi propia ciudad, pero la idea de comenzar a explorarlos aun era una idea borrosa en mi mente.


A fines del año 2010 me enamoré, y solo algunos meses después lo perdí todo, ya no podía caminar por Santiago, parecía como si la gravedad de las calles hubiese aumentado, todos los edificios eran dolorosos, el sonido de la gente, de los buses, de los autos, de los perros, del cielo, eran delirantes, todo me daba miedo y dolor. Era imposible salir de Santiago por todas las responsabilidades que te atan a la capital, y quedarse en frente del computador era como estar en una cámara de gas. Cuando te caes en medio de la ciudad, solo son algunas personas que se detienen a brindarte ayuda para que puedas levantarte, el resto de la gente, los autos, las micros, los perros, los aviones, todo se sigue moviendo, todo sigue su curso, incluso la persona a la cuál amaste, y cuando esta persona comienza a avanzar, lo único que quieres hacer es seguir avanzando también, ojalá más mucho más rápido porque es difícil ver avanzar a quien alguna vez avanzó contigo.

Para avanzar sin ese dolor con el que te levantas todos los días, decidí dedicarme a la exploración urbana, tras buscar y buscar información en internet sobre los escasos lugares abandonados que conocía solo de vista o por mito, no encontré mucho, lo más famoso en aquel tiempo era el “Hospital San José” que ni siquiera está realmente abandonado, haciendo los contactos correspondientes puedes visitarlo pagando un tour. Otro lugar del cual salía harta información era el “Hospital Ochegavía” pero las fotos eran muy escasas, solo habían fotos exteriores y no interiores. Me metí al computador y creé el blog, ahora solo faltaba llenarlo con lugares abandonados. Desde entonces comenzando por Valdivia, Talca, Santiago y lugares aledaños fui llenando el blog con entradas poco a poco, y como vivo en Santiago durante el mayor tiempo del año, me he dedicado mucho más explorar por aquí, logrando buenos resultados, resultó que al visitar esta variedad de lugares encontré ventanas de salida, dimensiones distintas, olores distintos, sonidos distintos, paisajes distintos y sensaciones distintas, el visitar un lugar abandonado me deja la sensación de haber viajado muy lejos, pero en realidad solo son viajes cortos de muy largas distancias, dejar de lado la ciudad no pasearme por ningún lugar que me recuerde a el tiempo de tinieblas, perder el miedo y enamorarme otra vez de Santiago.





Por estos días incluso se me ha hecho difícil encontrar lugares nuevos aquí, pero sé que hay más de todas formas seguiré intentando llegar a ciertos lugares que aun no he podido visitar y seguir coleccionado lugares abandonados, me comprometo a seguir desarrollando el proyecto y muchas gracias nuevamente a todos los seguidores y los amigos que me han acompañado durante las exploraciones .
Aprovecho esta entrada para responder un par de preguntas que se repiten en los comentarios y correos electrónicos:
Me gustaría saber ¿cómo lo haces para ingresar a estos lugares?, ya que muchas veces están cerrados.
Primero localizo todos los datos que se puedan en internet, luego de adquirir la dirección (o tras haber visto algún lugar abandonado recorriendo Santiago durante el año) tomo la bicicleta y hago la primera visita desde afuera para estudiar el lugar, miro todas las ventanas miro todas las rejas y huecos por donde sea posible escalar o infiltrarse, claro que si veo que el lugar es vigilado por algún guardia, me acerco al guardia y simplemente le pregunto sobre el lugar, sobre lo que fue, sobre por qué esta abandonado actualmente, y así iniciando una conversación generalmente los mismos vigilantes te muestran el lugar, a veces puedes hacer trueques con ellos, ofrecerles algo a cambio, y bueno en el caso de que no te dejen entrar o dar información bajo ninguna circunstancia (suele suceder con generalmente con los recintos hospitalarios abandonados) entonces nada más queda atreverse a enfrentar la aventura de infiltrarse, generalmente el mayor peligro en esta parte de la aventura es que te pillen, lo que da más nervios es intentar entrar, pero una vez adentro, no hay nada que te moleste, estas solo y tranquilo para explorar, luego el reto es salir sin que te vean y con las fotos exitosamente guardadas en la cámara, sin embargo hay que estar consciente de que los lugares abandonados son edificios que poseen serios daños infraestructurales, por lo cual hay que ser muy precavido, otro factor que asusta generalmente a todos y por eso no se atreven a ir, es por los delincuentes o vagabundos que te puedas encontrar entro o alrededor de estos lugares, es por eso que siempre hago la visita previa para estudiar el terreno.
¿Dónde quedan estos lugares abandonados?
Esta es una pregunta muy recurrente, la más recurrente diría yo, bueno la cosa es que con la información que está en el blog y la que he acabo de brindar, me parece suficiente para que cualquier persona pueda llegar a estos lugares, solo es cosa de atreverse y aventurarse, prefiero proteger el resto de la información como las direcciones exactas, porque hay personas que no respetan estos lugares y al visitarlos solo los deterioran más y más. Creo que cada persona que visite estos lugares debe poseer el merito y darse el trabajo personal para merecer llegar a estos.
Saludos para todos, toda clase de comentarios son bienvenidos!